Conocida comúnmente como botulina, es una de las neurotoxinas más potentes que
existen, produciendo el botulismo. Pese a su peligro se producen muy pocas muertes. Alrededor del mundo únicamente se reportan alrededor de 1000 casos anuales, con una tasa de mortalidad del 6%, la mayoría debidas a un fallo en los músculos respiratorios.
Para curar la infección existen dos antitoxinas básicas:
- La antitoxina botulínica trivalente (A,B y E) obtenida a partir de anticuerpos producidos por especies equinas (caballo, burro,…)
- La antitoxina botulínica heptavalente (A, B, C, D, E, F y G) también proveniente de equinos, pero mucho más potente y de desarrollo moderno. Ésta es efectiva contra cualquier variedad de toxina infecciosa, pero también es mucho más lenta de producir.
Con otros agentes infecciosos de carácter neurológico se emplea la atropina y la pralidoxima pero en este caso en lugar de reducir la mortalidad, la aumenta ya que aumenta su mecanismo tóxico. Tiene el problema añadido de que da negativo en los tests de infección, pero a cambio los síntomas no son instantáneos, sino que aparecen a lo largo de los días. Esto permite aplicar la cura con tiempo suficiente.
Los métodos de detección son:
- Escáner del cerebro
- Examen de transmisión de los impulsos cerebrales
- Prueba del edrofonio: Consisite en dar un placebo y solicitar realizar pruebas musculares
- Electromiografia para diferenciar esta enfermedad de otras con síntomas muy parecidos como la miastenia y el síndrome de Guillain-Barré
¿Cómo afecta al cuerpo?
Paraliza los nervios impidiendo que los músculos se contraigan. Esto pasa cuando entra en nuestro organismo y suprime la producción de acetilcolina, que es la que estimula los movimientos musculares. A menos que nuestro organismo sea capaz de generar un nuevas células productoras el daño se convierte en irreparable.
Usos médicos
Los efectos de la toxina botulínica anteriores se producen únicamente cuando se está sometido a cantidades muy grandes. Con dosis mucho menores se consiguen efectos altamente beneficiosos en el campo de la medicina y en el campo de la cosmética, por lo que pasa a ser un remedio.
El botox es un componente natural de nuestro cuerpo generado por una bacteria que se conoce como toxina botulínica. Como el propio nombre indica es un toxina y por ende puede llegar a ser perjudicial para nosotros en dosis muy elevadas, pero en las cantidades que se encuentran en nuestro cuerpo no suponen ningún riesgo. Cuando se sintetiza estos efectos letales desaparecen por completo. Si tenéis curiosidad por saber más sobre el
De aquí salieron varios tipos, los más relevantes para los tratamientos de belleza son el tipo A y el tipo B. El primero es el utilizado en las inyecciones, mientras que el segundo se utiliza en cremas y pomadas